Morfología de los peces

Morfología de los peces

La fauna acuícola española es rica y variada, solamente ocho o nueve especies han sido introducidas en nuestras aguas, algunas de forma oficial, respondiendo a reploblaciones más o menos discutibles y otras de manera extraoficial.

Entre las primeras podemos citar la carpa, la trucha arco iris, el salvelino, el lucio y el black-bass. El profesor Celso Arévalo cita en su libro "La vida en las aguas dulces" una especie: gobio fluviatilis, introducido en la cuenca del Duero, donde parece que prosperó y se aclimató.

La carpa, procedente de Asia, fue introducida en época romana como pez ornamental, pasando posteriormente a ríos y embalses.

De las especies introducidas de forma extraoficial, podemos citar el siluro, existente en el embalse de Maquinenza y tal vez en la cuenca del Ebro; la lucioperca, presente en algunos embalses de Cataluña, como Boadella y la perca sol, que se puede encontrar en bastantes masas de agua del centro peninsular. Existen algunas especies exclusivas de la Península Ibérica, debido en gran parte al aislamiento zoológico producido por los Pirineos, que hacen de España, en este aspecto, más una isla que una península.

Los peces de nuestras aguas continentales son en general por su aspecto externo del tipo pisciforme, es decir, y aunque parezca una redundancia, que tienen aspecto de pez, entendiendo por tal la forma fusiforme, ya que en el medio acuático existen otras, tales como la anguiliforme, de anguilas y lampreas, la platiforma del lenguado y rodaballo, o la heteroforme del caballito de mar; la variedad de formas es mucho más acusada en el medio marino que en el fluvial.

​Prácticamente, todos los peces tienen su cuerpo dividido en tres zonas: la cabeza o región cefálica, el tronco y la región caudal. No disponen de una zona de unión entre cabeza y tronco, como el resto de los vertebrados, pudiendo decir por tanto que carecen de cuello.

imagen de morfología de los peces

Normalmente la disposición de los órganos de un pez es la siguiente:

En la cabeza: la boca, los ojos, opérculos y orificios nasales.

En el tronco: las aletas dorsales, pectorales. ventrales y anales, el ano y la línea lateral.

En la cola: la aleta caudal.

Existen grandes diferencias entre unas y otras especies; basta observar la boca de un lucio y de un barbo, por ejemplo, o las aletas de una trucha y de una anguila, siendo estas diferencias las que determinan el comportamiento del pez ante el medio. El lucio dispone de poderosos dientes porque su alimentación es carnívora, y por tanto los necesita para capturar y retener a sus víctimas, en tanto que el barbo, cuya alimentación es omnívora, está provisto de pequeños apéndices gustativos.

Los peces están recubiertos de piel formada por dos capas principales: la dermis y la epidermis; ésta es delgada, transparente y resbaladiza; recubre las escamas, formaciones óseas alojadas en la dermis; dispone asimismo de glándulas que segregan una sustancia viscosa que tiene una doble función, disminuir (a resistencia del pez en el agua e impedir que los parásitos puedan fijarse fácilmente a la piel; constituyen también una protección eficaz contra muchas sustancias tóxicas.

​Existen peces en los que las escamas son muy pequeñas, y otros en los que han desaparecido por completo; en el primer caso se encuentran las anguilas o las tencas, en el segundo los congrios. En otros casos, tiburones y rayas, en lugar de escamas aparecen unos dientes cutáneos que dan la impresión de papel de lija; y como tal fue usada la piel de estos peces antiguamente.

El número de escamas de un pez es constante a lo largo de toda su vida; van creciendo a medida que el pez lo hace, formando anillos que sirven para determinar su edad.

​Existen dos tipos fundamentales de escamas. las cicloides y las tenoides; las primeras son normales, las segundas tienen el borde embutido en la dermis con pequeñas denticiones. Las grandes escamas de algunas especies de carpa son debidas a un metabolismo anormal de las substancias minerales, que tiene un origen hereditario.

escamas y morfología de los peces

Detalles de ambos tipos de escamas, cicloides y tenoides, así como la determinación de la edad por la observación de los anillos concéntricos..

El color de los peces se debe a la reflexión de la luz sobre cristales microscópicos de guanina, producidos por una degradación del metabolismo; estos cristales se encuentran sobre la cara externa de las escamas o sobre células pigmentarias especiales, alojadas en la dermis.

Los pigmentos coloreados, rojos, amarillos, marrones y verdes, están distribuidos en infinidad de células pigmentarias, llamadas cromatóforos, pudiendo cada una de estas células disponer los pigmentos de forma variable; es ésta la causa de las modificaciones de colorido que a menudo presentan, así como del fenómeno conocido con el nombre de mimetismo, mediante el cual tienen la capacidad de adaptar su coloración al medio en que habitan y por tanto confundirse con él.

En la época de madurez sexual. el macho de algunas especies adquiere colores más vivos; también algunas enfermedades cutáneas pueden producir cambios de color, y el pez pierde la mayor parte de sus tonalidades cuando muere.​

Author: pescador

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